La sismicidad recurrente en Michoacán y la geología volcánica que rodea Morelia, con su mezcla de basaltos fracturados y depósitos lacustres, obligan a conocer la rigidez del terreno antes de cualquier obra. La tomografía sísmica de refracción/reflexión es la herramienta que utilizamos para obtener perfiles continuos de velocidad de ondas P y S, identificando contrastes de densidad y posibles fallas activas en profundidades de hasta 50 metros. En sectores como la zona de Altozano o el valle de Tres Marías, donde los suelos lacustres se alternan con derrames basálticos, esta técnica resulta especialmente útil para complementar un estudio de mecánica de suelos tradicional y definir el modelo geotécnico del sitio.

La tomografía sísmica en Morelia resuelve hasta 50 m de profundidad, identificando contrastes de rigidez entre depósitos lacustres y basaltos fracturados.