Morelia se asienta sobre un valle rodeado por el Eje Neovolcánico Transversal, lo que genera una geología compleja con depósitos lacustres y cenizas volcánicas. En muchas zonas de la ciudad, como colonias que crecieron sobre antiguos cauces o terrenos nivelados artificialmente, el subsuelo contiene rellenos antrópicos de espesor variable. Estos materiales, mal compactados o heterogéneos, comprometen la capacidad de carga de cualquier edificación. Por eso, el análisis de cimentaciones en rellenos no es opcional: es el primer paso para definir si se puede cimentar superficialmente o se requiere mejoramiento del terreno. Antes de proyectar, conviene complementar con un estudio de mecánica de suelos que integre prospección directa y ensayos de laboratorio.

Un relleno mal caracterizado puede generar asentamientos diferenciales de hasta 5 centímetros bajo cargas moderadas, comprometiendo la estructura en pocos años.