Entre la zona de Santiaguito y la salida a Mil Cumbres los suelos cambian drásticamente: al norte predominan limos arcillosos expansivos, mientras que al sureste aparecen arenas limosas con lentes de grava. En Morelia, resolver la subrasante de un camino rural o una avenida principal exige entender esa variabilidad. Por eso, antes de pensar en la carpeta asfáltica, aplicamos una estabilización de suelos para carreteras que ajusta la humedad óptima y la densidad seca máxima del material. Cuando el terreno presenta plasticidad alta, combinamos el análisis de laboratorio con un estudio de mecánica de suelos que define el tipo y dosificación del agente estabilizante, ya sea cal o cemento Portland.

La estabilización con cal reduce la plasticidad de los limos volcánicos de Morelia hasta un 60% en siete días de curado.