Morelia se asienta sobre una cuenca aluvial con más de 1,2 millones de habitantes, donde la profundidad del basamento rocoso varía drásticamente entre el centro histórico y las laderas del sur. El estudio MASW / VS30 (velocidad de ondas de corte) se ha vuelto indispensable para clasificar el tipo de sitio según los criterios NEHRP y ASCE 7, especialmente tras sismos como el de 1985 que evidenciaron la amplificación diferencial en suelos lacustres y aluviales. Con esta técnica sísmica de superficie, obtenemos el perfil unidimensional de velocidad de ondas de corte hasta profundidades de 30 metros sin necesidad de perforación, lo que reduce tiempos en obra y permite planificar cimentaciones sísmicas más seguras. Antes de diseñar la estructura conviene complementar con un estudio de mecánica de suelos para correlacionar los estratos, o aplicar microtremores HVSR cuando se requiere la frecuencia fundamental del depósito.

El VS30 en Morelia puede variar entre 180 m/s en zonas lacustres y 600 m/s en laderas basálticas, cambiando la categoría sísmica del sitio.