Morelia se asienta sobre un valle rodeado por el Eje Neovolcánico, con suelos que alternan depósitos aluviales y cenizas volcánicas. La humedad estacional de las lluvias entre junio y octubre modifica la consistencia del subsuelo, lo que obliga a realizar un ensayo SPT en Morelia para obtener perfiles de resistencia confiables. Este método, estandarizado bajo NMX-C-470-ONNCCE, permite registrar el número de golpes N-SPT cada 1.5 metros de profundidad. Antes de diseñar una cimentación, el equipo técnico complementa esta prueba con un estudio de mecánica de suelos que integra datos de campo y laboratorio, y con calicatas exploratorias para observar estratos superficiales. La ciudad, con más de 850 mil habitantes, demanda construcciones que respondan a su geología particular.

El valor N-SPT medido en Morelia suele oscilar entre 8 y 35 golpes/pie, reflejando la transición de suelos blandos superficiales a depósitos volcánicos más competentes.