Morelia creció sobre terrenos volcánicos y depósitos lacustres del Cuaternario. La expansión urbana hacia el sur y poniente encontró suelos blandos con alta compressibilidad. En nuestra experiencia, muchas edificaciones nuevas requieren un análisis de amplificación sísmica para definir el espectro de diseño. No es un trámite adicional; es la base para dimensionar estructuras que resistan sismos. Combinamos este estudio con la microzonificación sísmica para obtener perfiles de velocidad de onda cortante.

El periodo fundamental del suelo en Morelia varía entre 0,3 y 0,8 segundos, factor que puede duplicar la demanda sísmica en edificios de 4 a 10 pisos.