Un edificio de 10 pisos en la colonia Centro de Morelia presentó asentamientos diferenciales sobre depósitos lacustres. La solución fue instalar columnas de grava de 0.8 m de diámetro para densificar el estrato limo-arcilloso. Este método de mejoramiento reemplaza el suelo débil con material granular compactado, formando inclusiones rígidas que redistribuyen las cargas. En Morelia, donde los suelos volcánicos y lacustres alternan, el diseño de columnas de grava requiere conocer la resistencia al corte del terreno y la capacidad de drenaje. El proceso se complementa con un ensayo CPT para perfilar la variabilidad del subsuelo y con geoceldas en zonas de transición suelo-roca.

Las columnas de grava reducen asentamientos hasta un 60% en suelos lacustres de Morelia cuando se diseñan con espaciamiento óptimo y control de compactación.